Teruel 30 de junio de 2026
Una vez más, los ciudadanos de Teruel nos vemos obligados a salir a las calles para defender de manera cívica pero enérgica una reivindicación esencial para el desarrollo económico de nuestra tierra y el progreso social de sus gentes. La fecha no podía ser más indicada: mañana, 1 de julio se cumplirán 125 años de la llegada del primer tren a la estación de Teruel. Fue una gran noticia, oscurecida por un triste récord: ser la última capital de provincia española en subirse al tren, más de cinco décadas después del estreno de la línea Barcelona-Mataró. Desgraciadamente, en materia ferroviaria, Teruel sigue batiendo lamentables récords que nos llenan de rabia y de tristeza pero también de rasmia y espíritu combativo.
Por eso estamos aquí, para levantar una formidable PROTESTA que nada tiene que ver ni con la resignación ni con el victimismo. Tenemos razones y tenemos la razón.

¿Es acaso culpa de los turolenses que la línea ferroviaria 610 Zaragoza-Teruel-Sagunto lleve cortada más de 17 meses por unas obras de electrificación mal planificadas y peor ejecutadas? Según el Plan Director elaborado en 2017, la reforma de esta vía debería haberse concluido en su totalidad, esto es, desde Sagunto hasta Zaragoza, en 2022. Cuatro años después sufrimos las penosas consecuencias del cierre total de la vía por unas obras que no son sino un remiendo en la vía convencional para electrificar únicamente el tramo Teruel-Zaragoza y dejar intacto el tramo Sagunto-Teruel.
¿Quién entiende semejante disparate? ADIF, la entidad gestora de las infraestructuras ferroviarias dependiente del Ministerio de Transporte, no sólo no da explicaciones cabales sobre el retraso de las obras, plagadas de incidencias, sino que, con una falta total de transparencia y con el ánimo perverso de confundir a los turolenses y a la opinión pública se empeña en calificar las actuaciones en esta vía convencional como si se tratase ya de obras correspondientes al Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Otra gran mentira que nos quieren hacer tragar como ruedas de molino. A los responsables políticos del Ministerio de Transporte y a los responsables técnicos de Adif les hacemos una sencilla y tajante petición: ¡Dejen ya de faltarnos al respeto! ¿Acaso somos los turolenses responsables de que los sucesivos Gobiernos de España, de uno y otro signo político, nos hayan engañado con tantas falsas promesas y hayan incumplido todos sus compromisos en esta materia?
¿Qué se hizo del magnífico proyecto del Corredor de Alta Velocidad Cantábrico-Mediterráneo que se anunció en 2004 y que el propio Ministro de Fomento D. José Blanco presentó por todo lo alto en Zaragoza en el año 2009? “Corredor ferroviario de gran capacidad con doble vía electrificada para transporte mixto de pasajeros y mercancías. Zaragoza y Valencia, a una hora de viaje. Paga Europa”, nos decían.Y era mentira.
¿No fue acaso el mismísimo Gobierno de España presidido por D.Mariano Rajoy en 2017, el que promovió la iniciativa en la Unión Europea para que el tramo Teruel-Sagunto del futuro Corredor Cantábrico-Mediterráneo fuese eliminado de la Red Básica de Transporte Europeo que definía los ejes prioritarios con financiación extraordinaria?
¿Sirvió de algo la gran movilización ciudadana que en 2018 convocó a miles de turolenses en Valencia para exigir que la Unión Europea incluyese de nuevo dicho tramo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo en su Red básica de ejes prioritarios?
Sí, sirvió de argumento para otro fenomenal engaño. En efecto, el proyecto se incorporó de nuevo a la lista de Ejes prioritarios con financiación extraordinaria pero, en una demostración más de desvergüenza, poco tiempo después, el 28 de junio de 2024 , el Diario Oficial de la Unión Europea dictó la sentencia definitiva: el tramo Sagunto – Teruel no forma parte del supuesto e imaginario Corredor Cantábrico-Mediterráneo sino que se trata de un simple ramal del otro gran eje ferroviario, esta vez sí, de verdad y en construcción, que se llama Corredor Mediterráneo. Hoy, 30 de junio de 2026, esta es la triste realidad: el Corredor Cantábrico- Mediterráneo EXISTE en el tramo que conecta las capitales vascas con Zaragoza, pasando por Pamplona; las obras en los diferentes tramos están en marcha con una inversión inicial prevista de ¡12.000 millones de euros! Sin embargo, el tramo Zaragoza-Teruel-Sagunto de ese Corredor-Cantábrico-Mediterráneo sólo EXISTE como proyecto fantasmal en forma de estudios informativos que se han hecho viejos en los cajones del Ministerio de Transportes, sin que ni D. José Luis Ábalos, ministro desde 2018 hasta 2021 ni su sucesora en el puesto Dª Raquel Sánchez ni el actual titular D. Óscar Puente hayan mostrado el mínimo interés.
¿Y el Gobierno de Aragón, dónde está, qué dice? nos preguntamos los maños del Sur. Pues, cabe pensar que sigue donde lo dejó en abril de 2017, su presidente por entonces, D. Javier Lambán, cuando en el acto de presentación de la marca Aragón Plataforma Logística respaldó un documento titulado “El compromiso de una Comunidad” en el que se consideraba el Corredor Cantábrico-Mediterráneo como una apuesta IRRENUNCIABLE pero con un matiz de vital importancia para todos los turolenses; el anhelado Corredor Cantábrico-Mediterráneo, la doble vía electrificada de altas prestaciones para el transporte mixto de viajeros y mercancías, debía discurrir desde Zaragoza no por Teruel hasta Sagunto y Valencia según el proyecto inicial presentado ocho AÑOS atrás sino por Lérida y Tarragona hasta Barcelona. La conexión desde Zaragoza hasta Valencia por Teruel seguiría haciéndose por una vía única, de carácter convencional y a lo sumo, electrificada. Ese documento rubricado por el Gobierno de Aragón entre otros, no puede ser más explícito: el Gobierno de Aragón no contempla el Corredor Cantábrico-Mediterráneo por Teruel hasta Valencia. Su apuesta IRRENUNCIABLE, así está escrito, es que la conexión desde Zaragoza con el Mediterráneo se haga por Tarragona y hasta Barcelona.
Turolenses, si estamos aquí es porque somos conscientes de que la situación es muy grave y debemos denunciarla con todas nuestras fuerzas.

Los Gobiernos de las distintas Administraciones se llenan la boca pregonando políticas y planes para combatir los males endémicos que afectan a buena parte de la España interior y que tan bien conocemos en la provincia de Teruel: envejecimiento demográfico, despoblación, desequilibrio territorial creciente, falta de infraestructuras básicas de comunicación. Pero, ¿dónde están los hechos concretos, las actuaciones reales que cambian y mejoran la vida de las personas? El cierre indefinido de esta línea ferroviaria Valencia-Teruel-Zaragoza motivado por unas obras pésimamente planificadas, realizadas de mala gana y bajo una dirección técnica muy discutible visto el gran número de incidencias, es el mejor ejemplo de esa política de papel y de mentiras con que han querido conformarnos durante décadas.
Pero se olvidan de algo muy importante: los turolenses amamos nuestra tierra, sabemos bien que tiene grandes posibilidades de desarrollo y no vamos a reblar en la exigencia de unas políticas justas que nos permitan seguir soñando con un futuro mejor para Teruel. Y ese futuro tiene la forma de un camino de hierro, un ferrocarril en condiciones dignas, homologables a la de los miles de trenes que circulan cada día por toda España y prestan servicio a millones de personas. ¿Os imagináis el cambio radical que experimentaría nuestra ciudad y la provincia entera si dispusiéramos de un servicio de tren moderno y eficiente que nos colocase a una hora del centro de ciudades como Valencia o Zaragoza?
¿Os imagináis disponer de un tren que nos conectase de forma directa y en un tiempo razonable con Madrid? No es un sueño descabellado, es un proyecto realista, factible y lo vamos a pelear hasta el final.

Por todo ello, reclamamos al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y al ADIF como Administrador de Infraestructuras Ferroviarias
QUE destine de manera inmediata todos los recursos humanos, técnicos y presupuestarios que se precisen para finalizar cuanto antes las obras de modernización y electrificación de la línea ferroviaria Zaragoza-Teruel- Valencia de manera que pueda abrirse de nuevo al tráfico en perfectas condiciones de confort y seguridad tanto para el transporte de pasajeros como de mercancías.
QUE se liciten de manera urgente las obras de electrificación del tramo Teruel-Sagunto y se establezca un calendario de actuación para que las obras se ejecuten en el plazo fijado, sin ningún corte total del tráfico en las vías como el que estamos padeciendo.
QUE adopte las medidas oportunas para que, una vez reabierta la línea y en colaboración con el Gobierno de Aragón como responsable principal pongan en funcionamiento, de forma inmediata, tanto la plataforma ferroviaria de PLATEA, ya construida y nunca antes utilizada, así como finalizar la terminal de carga ferroviaria parcialmente construida en el aeropuerto de Teruel y que es la única existente dentro de un aeropuerto a nivel nacional.
Respecto al Corredor ferroviario de altas prestaciones Cantábrico-Mediterráneo reclamamos al Gobierno de España y al Gobierno de Aragón
Primero.- QUE no nos engañen más, si no tienen intención alguna de construirlo, que sean valientes y lo digan de forma clara y sin ambages. Ya basta de confundir las obras en la línea convencional ferroviaria 610, como la que tenemos con las del verdadero Corredor que contempla revisión del trazado y doble vía electrificada de alta velocidad ALTAS PRESTACIONES (250 km/h) para uso mixto de pasajeros y mercancías.
segundo: QUE se cumpla de una vez por todas la reiterada promesa de los sucesivos Gobiernos de España de ejecutar el tramo Zaragoza-Teruel-Valencia como parte del Corredor Cantábrico-Mediterráneo exactamente con las mismas características técnicas que el tramo norte Bilbao- Pamplona-Zaragoza. Para ello, el Ministerio de Transportes debe retomar de inmediato las labores de planificación y diseño de la obra estableciendo el calendario de plazos y la asignación presupuestaria correspondiente.
Amigos y amigas, gracias por vuestra asistencia y por vuestro firme compromiso en la defensa del ferrocarril de Teruel. Este tren no podemos perderlo porque en él viaja un pasajero muy especial: el futuro de los propios turolenses. ¡Viva Teruel!
