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Aragón-Teruel Existe reclama la internalización del transporte sanitario urgente para garantizar una atención de calidad en todo el territorio

La formación ha registrado una PNL para su debate en el próximo pleno de las Cortes de Aragón: “Hablamos de ambulancias, pero sobre todo hablamos de pacientes, de derechos de los trabajadores y del derecho a recibir una atención urgente de calidad”

Aragón-Teruel Existe ha registrado una Proposición No de Ley para su debate en el próximo pleno de las Cortes de Aragón en la que defiende la internalización del transporte sanitario urgente para garantizar una atención de calidad en todo el territorio. Así la han dado a conocer este lunes en rueda de prensa la diputada Pilar Buj y el presidente del comité de empresa del transporte sanitario urgente en Teruel, Pedro Royo.

La iniciativa sostiene la necesidad de que el transporte sanitario urgente pase a ser gestionado directamente por el sistema público de salud aragonés y se produce después de que en 2023 el Movimiento ciudadano Teruel Existe defendiera en el parlamento aragonés una Iniciativa Legislativa Popular respaldada por más de 13.000 firmas con el mismo fin, que no salió adelante por los votos en contra de PP, Vox y PAR.

Buj ha explicado que la propuesta tiene el objetivo de “mejorar la calidad de la atención sanitaria que reciben los ciudadanos, garantizar una cobertura adecuada en todo el territorio y aumentar la eficiencia del transporte sanitario urgente en Aragón”. Además, ha señalado que el modelo actual de gestión externalizada “ha demostrado durante años ser incapaz de resolver problemas estructurales que se repiten de forma constante, independientemente de la empresa adjudicataria y del gobierno de turno”.

Durante la rueda de prensa, Buj ha enumerado los seis grandes problemas estructurales que desde Aragón-Teruel Existe consideran que arrastra el transporte sanitario urgente en Aragón, como la conflictividad laboral permanente, las deficiencias técnicas y organizativas del servicio, la dependencia de empresas privadas, las dificultades para controlar la calidad asistencial, los continuos problemas en las licitaciones y los riesgos específicos para la cobertura sanitaria en el medio rural y los hospitales periféricos.

Especialmente crítica se ha mostrado con la situación laboral de la plantilla, inmersa en una huelga indefinida desde enero de 2023. “Estamos solo a 90 días de que esta sea la huelga más larga de la historia de Europa. Es una huelga invisible porque se desarrolla bajo servicios mínimos del 100%, pero refleja perfectamente el fracaso de un modelo que no ha sabido dar respuesta a los trabajadores ni a los ciudadanos”, ha señalado.

Buj ha defendido que la gestión directa del servicio permitiría un mayor control público, una mejor coordinación con el sistema sanitario y una mayor capacidad operativa. “No estamos planteando ningún experimento. Es un modelo de éxito que se ha probado y funciona en Navarra, La Rioja e Isla Baleares. Aragón necesita dar ese paso porque hablamos de ambulancias, pero sobre todo hablamos de pacientes y de seguridad asistencial”, ha insistido.

Problemas para pacientes y trabajadores

Por su parte, el presidente del comité de empresa, Pedro Royo, ha agradecido el apoyo mostrado por Aragón-Teruel Existe a las reivindicaciones de los trabajadores y ha advertido de que los problemas actuales afectan tanto a las condiciones laborales como a la calidad de la atención sanitaria.

Royo ha recordado que los trabajadores ya advirtieron en junio de 2023, cuando empezó el nuevo contrato, de las deficiencias que éste tenía, tanto asistenciales como profesionales, y ha denunciado que muchas de ellas siguen sin resolverse. “A nivel asistencial fue un desastre. Fue el mayor recorte que se ha producido en este servicio, por parte del PSOE. Cuando entró el Gobierno de Azcón dijo que lo solucionaría, pero aunque ha realizado alguna mejora, seguimos teniendo problemas heredados, como es el tema de la UVI móvil”, ha indicado.

Entre los principales problemas asistenciales ha destacado precisamente la situación de las UVI móviles de los hospitales periféricos, que en determinados turnos carecen de médico. “Hay momentos en los que una ambulancia destinada a atender emergencias vitales está llevando a sus pacientes a Zaragoza para que lo asuma un médico, porque la enfermera no realiza esos traslados. Con ello, la población pierde el vehículo esencial para el tratamiento de patologías graves”, ha explicado.

El representante de los trabajadores también ha denunciado la precariedad salarial que sufre parte de la plantilla. “Tenemos categorías profesionales sanitarias cuyos salarios estaban por debajo del Salario Mínimo Interprofesional. Hay trabajadores con décadas de experiencia, realizando noches, festivos y jornadas de enorme responsabilidad, que apenas alcanzan los 1.300 euros mensuales”, ha precisado.

Asimismo, ha alertado sobre las deficiencias en el mantenimiento de vehículos y en las instalaciones donde los profesionales realizan guardias de hasta 24 horas. “Estamos viendo problemas de mantenimiento, averías e incluso situaciones que comprometen la seguridad. Los trabajadores están sosteniendo el servicio a costa de asumir una carga de trabajo cada vez mayor”, ha señalado.

Tanto Buj como Royo han coincidido en que la actual situación demuestra el agotamiento del modelo de concesión privada tras más de dos décadas cambiando de una empresa a otra y que redactar un nuevo pliego de condiciones seguirá sin solucionar el problema. Por este motivo, han insistido en que la única solución estable es que el transporte sanitario urgente forme parte del Servicio Aragonés de Salud y se gestione directamente desde el sistema público.